Psicologia Deportiva

 

El educador es la persona encargada de guiar el proceso de formación de los deportistas. En las primeras etapas es muy importante que el educador y o entrenador esté capacitado y actúe en consonancia con la edad y nivel de sus deportistas, adecuando a estos, todos los contenidos del entrenamiento, deporte o actividad deportiva.

 

Ello nos debería hacer reflexionar en profundidad sobre la formación más adecuada, las características que como educadores deben poseer, y la filosofía que deben tener sobre el deporte.

 

Dentro de la práctica deportiva el educador es uno de los elementos más importantes y que más puede influir para que ésta se desarrolle correctamente. La actividad física ha sido una entidad que en los últimos años ha cobrado un nuevo impulso, no solo en cuanto a su desarrollo en el alto rendimiento, si no también en su masificación y desarrollo social en las personas.

 

Cada día son más las personas que incorporan la actividad física como algo habitual y rutinario en su vida, lo que significa un mayor acercamiento a las actividades deportivas tanto recreativas, deportivas y salud.

 

El entrenador (educador) y su responsabilidad.

Existe una necesidad de que los entrenadores actúen como educadores y vicebersa, esto implica que deben conocer lo que enseñan, saberlo enseñar y educar, todo ello en forma integral. El entrenador o educador debe ayudar a los deportistas a mejorar su formación personal y deportiva, y a la vez ser la figura más importante junto a su familia en la motivación del jugador durante los primeros años.

 

El principal papel del entrenador es el de maestro, es decir que plantee las actividades de forma adecuada, que utilice técnicas de motivación acertadas o que pueda comunicarse con los jugadores de manera efectiva. (Davies, Di Lorenzo y Saibene en Cruz Feliz, J. (1986)).

 

La función del entrenador será formar jugadores y preparar equipos utilizando una metodología que tenga en cuenta, sobre todo, al propio jugador. Y el de educador es enseñar actividades en donde la actividad deportiva no sea un ente estresante, desmotivante y lejano que nos haga que el joven deportista se aleje de la actividad.

 

Sánchez Bañuelos (1996) entiende la relación entrenador-deportista desde una perspectiva psicopedagógica y cita a diversos autores que ratifican esta afirmación: Matveev, Platonov, Harre, Grosser.  Es decir, muchos autores entienden la relevancia del entrenador en la relación con el deportista.  También es visto como una guía que prepara un ambiente para que el niño practique, reflexione, seleccione y descubra las mejores formas de ejecutar el movimiento, según su funcionalidad.

 

Otros estudios como los de Ruiz Pérez y Martínez estudian a los deportistas jóvenes sobre lo que piensan y lo que les gustaría tener como entrenadores. Los jóvenes afirman que sobre todo prefieren entrenadores (educadores) que sean competentes, que sepan recompensar sus esfuerzos o que favorezcan un ambiente positivo de aprendizaje en los entrenamientos.

 

Smith, Smoll y Hunt (1977), realizaron estudios destacando algunos aspectos importantes sobre el entrenador; los cuatro más importantes son:

 

1.- El entrenador (educador) debe saber utilizar el refuerzo con los jugadores

2.- Debe saber reaccionar adecuadamente ante los errores de los jugadores

3.- Debe saber ganarse el respeto de éstos y

4.- Debe saber tratar las presiones que sobre los niños puedan ejercer los padres. 

 

Este será uno de los principales estudios, por lo cual al final de éste se podrá percibir la técnica más utilizada por el entrenador, ya sea las contingentes al refuerzo, al castigo o a la omisión de respuesta.

 

Para nosotros es fundamental que los entrenadores o educadores de jóvenes deportistas tengan una formación específica, respeto por los valores éticos y profesionales, vocación para enseñar y capacidad de comunicación, así como también deberá conocer bien a sus jugadores y saber sus intereses e inquietudes para poder conectar con ellos. Tendrá que ser un experto en lo que enseña, utilizando una metodología adecuada, teniendo un alto componente de psicólogo, potenciando preferentemente el proceso de enseñanza.

 

El educador (entrenador) y su papel como líder.

Es fundamental que el educador (entrenador) pueda ejercer un liderazgo positivo sobre sus jugadores, si entendemos por liderazgo a “el proceso conductual de influencia entre individuos y grupos en el logro de sus objetivos” (Barrow, en Weinberg, R. y Gould, D. (1996), Pág.230).

 

Un líder sabe donde va el grupo o equipo (es decir, sus metas y objetivos), y proporciona la dirección y los recursos necesarios para ayudarle a llegar hasta allí. Los entrenadores, profesores y especialistas en actividad física son líderes que procuran que cada participante goce de las máximas oportunidades para alcanzar el éxito, así como garantizar que los éxitos individuales ayuden al equipo a alcanzar el suyo propio.